sábado, 11 de abril de 2009

De una noche de luna llena


Luna llena.

Señora de luz tenue, que con ternura abrazas mis noches
Señora apasionada, que inspiras mis libertades
Señora blanca, claridad en mi oscuridad

Tú que mi escribir conduces, contornos me trasluces
Historias mil a tu amparo inician
Con la voz de esos enamorados, que ayer se amaban a tu luz
Cobijo les proporcionabas, del amor el odio arrancabas

Pienso en ti sin estar pensando, pues tu tenue luz me encamina
Declaración que no espera respuesta, beso que no espera tus labios
Y en mis noches solas, te pongo silueta y extremidades
Ojos, cabellos, pies ligeros y brazos que se extienden sin fin

Amada señora apasionada, señora de mil amores
De mil naufragios, de mil lagrimas
De infinitas sonrisas, antesala de un nuevo día

Esta madrugada, abrázame con tus mil brazos
Que las lagrimas felices, rieguen el jardín que inicia su crecer
Que tu claroscuro, acompañe al recién nacido.
Y a los más de cincuenta años que ya llevan juntos
Esos nuevos antiguos enamorados

Cubre ese amor, tómalos de las manos arrugadas
Estréchalos sin fin, en esta noche que es tu noche
Ese viejo amor, por los valientes años vividos
Que ese viejo amor, sea novedad siempre en esta vida

Que al oír amor, de esos labios envejecidos
Sean uno con el universo, en lo elemental fusionados
En fin, reto absoluto para el atemporal deseo

Y deja que me haga a la mar, izar mis velas
En tu mirada navegar, los océanos sin fin de mis amores
Tan cerca pero tan lejos, crueldad temporal de mis noches
Soledad, hoy no
Soledad no, porque hoy es luna llena.

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