
Sucede que entre varios días de estos que van pasando o de los que ya pasaron, variadas invitaciones recibía y que por cierto aún continuo recibiendo, los invitadores fueron los amigos de siempre, con los que compartes lo de ayer y lo de hoy, en la incertidumbre de no saber que habrá mañana, en suma, el cotidiano vivir, que en el camino vamos acompañados tú por mi y yo por ti, todos para todos y todos con todos, sabe a utopía legendaria, pero que prueba más palpable que esa la de no verte por mucho tiempo y de repente que a la vuelta de la esquina tu mirada se junte con la mía y que entonces compartamos como siempre, tú reirás y contigo también sonreiré, seremos los pequeños de siempre, los traviesos aventureros, claro con unos cuantos años más o con unos menos (según sea la necesidad del momento), no recordaré tus gustos y por mi bien espero que tú tampoco los míos, sino recordaremos viejas discusiones sobre esto o aquello, nuevamente el tiempo nos envolverá en su extraña relatividad, tan incomprensible, que tal vez el propio Einstein nos aclare con su “Cuándo te sientas con una hermosa chica por dos horas, parece como si hubiera pasado 2 minutos. Cuándo te sientas en una estufa caliente por 2 minutos, parece que hubiera pasado 2 horas ¡Eso es relatividad!” Genio este para describirnos el hecho de pasar tiempo con las gentes que amas, agrado, sonrisa, comodidad, todos pasan y estamos aquí viendo ese paso, bromeando por él. No falto el recuerdas aquella vez, la mirada picara de la historia que iniciaba y el desenlace tan divertido porque resulto que habían sido una más de nuestras travesuras secretas, ya que para todos éramos los modelos, los ángeles, los elegidos…El tiempo continua pasando, incesantemente pasando, ahora sabemos que nos es lineal sino relativo (circular talvez o mejor sinuoso),aquí nosotros, ya cae la noche, termina la velada y siento que estoy sentado junto a una bella chica, porque a mi parecer y seguramente al tuyo, no han `pasado más que un par de minutos, nuevamente esa es relatividad. Unos minutos más, cerramos la conversación, los compromisos para los cumpleaños a los que tal vez no asistamos, las bromas sobre un matrimonio que ya debe estar cercano (claro siempre decimos al mismo tiempo y con mucha amabilidad, “después de ti”), saludes en casa, fuertes abrazos para todos y si por ahí te encuentras con algún conocido renuévale mis saludos. Finalmente haz lo mejor de ti que mi alegría siempre será tu alegría, adiós y buena vida para ti y para los tuyos. No olvides que hay aún mucho por contar y por reír…Adios
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